Parosmia

¿Qué es la parosmia?

La parosmia, o troposmia, es la alteración de la función olfativa que conduce a la incapacidad del cerebro para reconocer el olor natural o intrínseco de un olor particular. El olor natural normalmente se percibe como que tiene un olor a podrido, ardor, fecal o químico. En los casos en que se perciben olores agradables, la disfunción olfativa se llama más propiamente euosmia. Las causas incluyen infecciones del tracto respiratorio superior, traumatismo craneoencefálico, epilepsia del lóbulo temporal y enfermedad de Parkinson. No hay ningún tratamiento específico disponible, pero se sabe que disminuye en gravedad a lo largo del tiempo.

La parosmia es el término utilizado para referirse al olfato distorsionado, en el que la persona afectada percibe un olor que se desvía del olor típico. Por ejemplo, a la persona afectada se le puede presentar un olor a manzana, pero en su lugar percibe un olor a quemado. Por el contrario, la fantosmia se refiere a la percepción del olfato cuando no se presenta olor u olor. La fantosmia se refiere con mayor precisión a las alucinaciones olfatorias.

Varios olores desagradables reportados por personas que tienen esta afección incluyen basura, vómito, humo y carne podrida. La mayoría de las personas identifican el olor de la carne podrida como el más desagradable. Normalmente, las personas que huelen olores desagradables se someten a una adaptación sensorial, de modo que en pocos minutos, el olor desagradable parece haberse disipado. Entre las personas que sufren de parosmia y phantosmia, la percepción del olor desagradable es de larga duración. Lo desagradable del olor y la duración prolongada de percibir este olor generalmente llevan a las personas afectadas a una consulta médica.

Diagnóstico

El diagnóstico implica evaluar el sentido del olfato de la persona afectada al presentar diferentes olores. Los métodos incluyen la prueba de identificación del olfato de la Universidad de Pensilvania (UPSIT) y palos sniffin ‘. Cuando se usan estos métodos, se puede identificar el olor estimulante.

Causas

La causa principal de la parosmia son las infecciones del tracto respiratorio superior (IRA). Se postula que las URTI pueden dañar las neuronas receptoras olfativas (ORN), lo que lleva a la incapacidad de estas neuronas para codificar y enviar la señal correcta al bulbo olfatorio, que sirve como centro de procesamiento de los olores. La exposición a disolventes, como el benceno, también se asocia con este deterioro de la olfacción debido a daños en los ORN.

El traumatismo craneal que afecta al bulbo olfatorio, que se encuentra en el lado inferior del cerebro, también puede provocar esta afección. Cualquier patología que involucre los centros de interpretación del cerebro puede llevar a una percepción errónea del olor. Se han reportado episodios de disfunción olfativa luego de convulsiones en la epilepsia del lóbulo temporal. Entre las personas con la enfermedad de Parkinson, se plantea la hipótesis de que niveles insuficientes de dopamina conducen a esta condición.

Tratamiento

No hay una cura definitiva disponible para la parosmia, pero sus síntomas disminuyen con el tiempo. Algunas personas pueden sufrir durante años. La levodopamina se ha usado para algunas personas, pero no hay evidencia de que cure la afección. Algunos pacientes que prefieren no oler nada en absoluto optan por destruir su bulbo olfatorio con cirugía.