Azotemia

¿Qué es la azotemia?

La azotemia es un síntoma caracterizado por presentar cantidad inusualmente alta de nitrógeno en el torrente sanguíneo. Normalmente, los riñones filtran sangre y expulsan los desechos en forma de orina. En el caso de la azotemia, los riñones son incapaces de eliminar suficientemente la sangre de la urea, la creatinina y otros compuestos que contienen nitrógeno. Una persona con la afección puede experimentar fatiga, confusión, presión arterial alta e insuficiencia renal eventual sin tratamiento. A menudo se necesita atención de emergencia para identificar y remediar la causa subyacente para prevenir complicaciones graves de salud.

Tipos

Los médicos clasifican la azotemia en tres categorías generales, según dónde se produzcan los primeros problemas. La azotemia prerrenal se refiere a una complicación que disminuye el flujo sanguíneo a los riñones, como la aterosclerosis. La azotemia intrarrenal es esencialmente insuficiencia renal; el problema radica en los riñones mismos. La azotemia postrenal es el resultado de una obstrucción del flujo de orina después de que los desechos salen de los riñones. Los tres tipos pueden conducir a aumentos peligrosos en el nitrógeno ureico en sangre (BUN) y otros compuestos que generalmente se expulsan en la orina.

Complicaciones

Una persona con cualquiera de los tres tipos de azotemia puede sufrir de una frecuencia cardíaca rápida y un aumento de la presión arterial. Él o ella pueden confundirse, fatigarse y aturdirse y experimentar una disminución en la producción de orina. Además, la piel puede ponerse pálida y las articulaciones pueden inflamarse e hincharse. Algunas personas experimentan dolor y sensibilidad considerable en el abdomen y la zona lumbar. La aparición de la afección a menudo es aguda, lo que significa que los síntomas aparecen repentinamente, aunque algunos casos empeoran progresivamente en el transcurso de varias semanas o meses.

Diagnóstico

Una persona que cree que él o ella tiene síntomas de azotemia debe visitar a un médico o ir a la sala de emergencias lo antes posible. Un médico puede realizar un examen físico completo, preguntarle al paciente sobre los síntomas y tomar muestras de sangre y orina para analizar en el laboratorio. Los especialistas de laboratorio pueden confirmar un diagnóstico identificando altos niveles de BUN en la sangre y bajos niveles de nitrógeno en la orina. Las pruebas de diagnóstico por imágenes adicionales, como los sonogramas, pueden ayudar al médico a identificar la causa subyacente de los problemas renales.

Tratamiento

Los pacientes a menudo se colocan en el hospital y se les administran líquidos por vía intravenosa para reducir el riesgo de deshidratación. Si se descubre que el problema es intrarrenal, se puede usar una máquina de diálisis para controlar temporalmente el proceso de filtración de sangre mientras se evalúan los problemas renales. Muchos pacientes con problemas prerrenales y posrenales pueden recuperarse tomando medicamentos para controlar la presión arterial, abrir los vasos sanguíneos contraídos y reducir la inflamación. La cirugía puede ser necesaria si los riñones se cierran por completo o si un bloqueo no se resuelve con medicamentos.