Carmustina

¿Qué es la carmustina?

La carmustina es un fármaco de quimioterapia que se utiliza para tratar el mieloma múltiple, la enfermedad de Hodgkin, los linfomas no Hodgkin y los tumores cerebrales. Su funcionamiento se basa en interferir en el crecimiento celular. Se administra por vía intravenosa o se coloca dentro de la cavidad producida por una extracción de tumor cerebral. Los efectos secundarios de la carmustina son duros y generalizados.

Funcionamiento

Este fármaco de quimioterapia actúa como un agente alquilante, que ancla un grupo químico alquílico al ADN de las células para evitar el crecimiento celular. Los agentes alquilantes atacan a todas las células, pero las células cancerosas, que se multiplican más rápido y son menos capaces de corregir el daño del ADN, son más susceptibles a la carmustina que las células sanas. El objetivo para los oncólogos y los pacientes es que las células sanas prevalezcan en última instancia en la guerra de la quimioterapia y que todas las células cancerosas perecerán.La carmustina se usa para tratar el mieloma múltiple, la enfermedad de Hodgkin, los linfomas no Hodgkin y los tumores cerebrales.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios difieren para cada forma de carmustina. Cuando se administra por vía intravenosa, generalmente ocurren sensaciones bastante intensas de náuseas con vómitos unas horas después de la administración del agente. Para prevenir o reducir este efecto secundario, los antieméticos generalmente se administran antes del tratamiento.

La carmustina intravenosa también puede causar cicatrices relacionadas con la dosis de los pulmones, y las dosis más altas causan una cicatrización peor. Estos problemas pulmonares pueden aparecer meses o años después del tratamiento. También pueden aparecer signos de daño hepático, como transaminasas elevadas, fosfatasa alcalina y bilirrubina. El daño renal, caracterizado por un aumento de urea, creatinina y sustancias que contienen nitrógeno en la sangre, ocurre con mayor frecuencia en pacientes que reciben dosis altas y solo ocasionalmente en pacientes que reciben dosis bajas.

Este medicamento también puede causar toxicidad sanguínea grave al suprimir la producción de glóbulos rojos y blancos y de plaquetas cuando se administra por vía intravenosa. Los impactos hematológicos generalmente se observan varias semanas después del primer tratamiento. Los análisis de sangre semanales se usan generalmente para controlar los efectos hematológicos de este agente quimioterapéutico, y la dosis del fármaco se ajusta si la supresión hematológica es demasiado grande. Se aconseja a los pacientes que utilicen una vigilancia extrema para minimizar las infecciones generales por contraer en este estado debilitado.

Cuando se coloca dentro de la cavidad del tumor, la droga es más concentrada y localizada, por lo que los efectos secundarios de esta forma de la droga son ligeramente menores que con la forma más intravenosa y sistémica de la carmustina. Los efectos secundarios incluyen convulsiones, edema cerebral y problemas de habla y movimiento. Esta forma de tratamiento también tiene un riesgo de alteración de la cicatrización de la herida y la fuga de líquido cefalorraquídeo. También existe el riesgo de infección cerebral. Aproximadamente del 1% al 3% de los pacientes que reciben esta forma de tratamiento muestran los mismos efectos secundarios que cuando el medicamento se administra por vía intravenosa.