Tumor de Wilms

¿Qué es un tumor de Wilms?

Un tumor de Wilms es un tumor maligno en el riñón. Este es el cáncer de riñón infantil más común y se forma mientras el bebé todavía está en el útero. Aunque el tumor de Wilms es el cáncer de riñón más común en niños, todavía es raro. Ocurre en aproximadamente ocho de cada 1 millón de nacimientos vivos. El tumor de Wilms representa alrededor del 6-7 por ciento de todos los cánceres infantiles y el 75 por ciento se encuentra en niños menores de cinco años.

Pronóstico

El tumor de Wilms proviene de células renales inmaduras que no maduran, sino que crecen fuera de control. Aun así, la mayoría de los tumores de Wilms se detectan en la Etapa I o II, lo que significa que el pronóstico es muy favorable. De hecho, el 90-93 por ciento de los niños diagnosticados con un tumor de Wilms sobreviven cinco años.

Tratamiento

El tumor de Wilms generalmente se elimina por completo mediante cirugía. Por lo general, el tumor de Wilms es de fácil acceso y se localiza en el riñón. Una vez retirado, el oncólogo puede recomendar quimioterapia y posiblemente radioterapia.

Tipos

Hay dos tipos de tumores de Wilms: favorable y desfavorable. Un tumor de Wilms favorable tiene núcleos de células pequeñas regulares bien definidos. En el tipo desfavorable, los núcleos celulares son grandes y distorsionados. Un tumor de Wilms desfavorable es más propenso a la metástasis y puede ser más difícil de controlar.

Síntomas

Aunque los síntomas de un tumor de Wilms pueden ser nebulosos, hay algunas cosas que un padre debe buscar: náuseas y vómitos a largo plazo, sangre en la orina, pérdida de apetito y sudores nocturnos. Si estos síntomas persisten, los padres deben insistir en que su pediatra realice una batería completa de pruebas que incluyen un examen de detección del tumor de Wilms, como una resonancia magnética o una tomografía computarizada. Si los médicos determinan que hay una masa en el riñón, por lo general se biopsiarán y clasificarán. La estadificación y la histología determinarán en gran medida el tratamiento.

La buena noticia sobre el tumor de Wilms es que los médicos lo consideran una enfermedad curable. Los resultados de la curación han aumentado del 80 por ciento a más del 90 por ciento desde 1984.