Intoxicación por talio

¿Qué es el talio?

El talio (Tl) es un elemento metálico blando de color plateado que se encuentra en cantidades traza con varios otros metales, y generalmente se recupera como un subproducto del plomo de fundición, cobre y zinc. La cantidad mínima de la sustancia química que se produce naturalmente en el agua es relativamente inofensiva, pero el talio es altamente tóxico en cantidades mayores, y tan poco como 0.3 onzas (1 gramo) puede ser fatal para los humanos. Puede ser absorbido a través de la piel, por inhalación o ingerido por vía oral. El elemento es inodoro, insípido y soluble en agua; cualidades que lo convirtieron en el arma de elección en varios homicidios en Australia en la década de 1950.

El talio fue descubierto en 1861 por Sir William Crookes, un químico inglés. En ese momento, poco se sabía sobre el peligro de la intoxicación por talio en humanos, y se usó en una serie de aplicaciones de salud de venta libre. Las cualidades tóxicas del elemento lo convirtieron en un ingrediente favorito en insecticidas y venenos para roedores. Con el tiempo, la investigación y el uso pusieron de manifiesto que se trataba de un elemento que suponía un grave peligro potencial para el público en general si no se manejaba adecuadamente. En 1973, la Organización Mundial de la Salud recomendó que se prohibiera el uso de sulfato de talio en venenos para insectos y roedores, y la mayoría de los países siguieron esa recomendación.

Síntomas de la intoxicación por talio

Los síntomas de la intoxicación por talio incluyen dolor extremo, vómitos, diarrea, debilidad y pérdida de cabello rápida. El veneno es sistémico, lo que significa que puede afectar múltiples órganos, incluidos el corazón, los pulmones, los riñones y el hígado. Una persona puede no saber que ha sido envenenada de inmediato porque puede llevar varios días manifestar los síntomas. Una persona puede vivir hasta dos semanas o más, incluso después de ingerir una dosis fatal

Diagnóstico

El talio se disuelve rápidamente en líquidos, por lo que su presencia puede no detectarse siempre a través del análisis de sangre. La mejor forma de diagnosticar con precisión la intoxicación con talio es mediante el examen de los folículos capilares. El azul de Prusia, un pigmento azul oscuro usado en pinturas, se recomienda como antídoto si se administra a tiempo. El tinte se une con el metal en los intestinos, bloqueando la absorción.

Prevención

La prohibición del uso de talio en productos para el hogar ha reducido significativamente la probabilidad de ingestión accidental, por lo que cuando se indica envenenamiento con talio, generalmente se asume la intención delictiva y se involucra a la policía. En 1988, cinco miembros de una familia en los Estados Unidos fueron hospitalizados con envenenamiento con talio, uno de los cuales murió. El químico se encontró en bebidas no alcohólicas en el hogar, pero no se inició el retiro del producto porque fue un incidente aislado. Algún tiempo después, un vecino fue condenado por el crimen.

Usos del talio

A pesar de la toxicidad de este elemento, existen algunos usos comerciales y médicos para los compuestos de talio. Se utiliza para hacer anteojos especializados, diamantes de imitación, sensores fotoeléctricos y dispositivos de detección y transmisión de infrarrojos. El campo médico también usa el talio como parte de una prueba de esfuerzo cardíaco llamada prueba de imagen de perfusión miocárdica. Una dosis diminuta de talio, demasiado pequeña para causar envenenamiento con talio, se administra a un paciente durante una prueba de esfuerzo en bicicleta o bicicleta estacionaria. El paciente luego se acuesta sobre una mesa donde una cámara de rayos gamma rastrea el camino del talio a través de las arterias para detectar cualquier obstrucción.

Se están llevando a cabo nuevas investigaciones para expandir los usos positivos del talio, incluidas las aplicaciones semiconductoras y médicas. Estados Unidos sigue utilizando el producto en la fabricación y la medicina, pero dejó de producir en los años ochenta. Algunos de los países involucrados en la recuperación de talio incluyen a Bélgica, China, Alemania, Kazajstán, México, los Países Bajos, Polonia y Rusia.