Cistadenocarcinoma

¿Qué es un cistadenocarcinoma?

Un cistadenocarcinoma es un tumor quístico maligno o canceroso que se desarrolla a partir del tejido glandular y se puede encontrar en varios órganos como el riñón, el páncreas, el colon, los senos y los ovarios. Es el tumor de ovario maligno más común. Las secreciones o fluidos se retienen en un quiste, que puede crecer e incluso producir múltiples quistes y luego convertirse en un cistadenocarcinoma que metastatiza si no se trata.

Uno puede aclarar la definición al desglosar el término “cistadenocarcinoma”. Un quiste es un saco cerrado lleno de líquido con membranas que se unen al tejido circundante, como el ovario. La palabra “adenoma” se traduce en un tumor benigno que puede desarrollarse en lugares como el colon, las glándulas suprarrenales o la tiroides. Cuando el adenoma progresa a un tumor canceroso, se convierte en lo que se conoce como un adenocarcinoma, con “carcinoma” que significa “canceroso”. El quiste puede contener variaciones de líquido, sangre y materia sólida o una combinación de cada uno.

Tipos

Hay dos tipos comunes de cistadenocarcinomas. El primero se llama cistadenocarcinoma seroso. La superficie de este tipo de quiste está cubierta comúnmente por crecimientos anormales con proyecciones vasculares llamadas excrecencias papilares. Tiende a tener un centro fibroso y se llena con un fluido claro y delgado.

El segundo tipo se llama cistadenocarcinoma mucinoso. Este es un tumor semisólido también prevalente en el ovario y otros órganos. Muchas veces, este quiste se abre para revelar un nido de tumores adicionales y se llena con un líquido gelatinoso amarillo que es pegajoso.

Síntomas

A medida que el quiste se desarrolla y se adhiere al tejido circundante, puede haber ascitis, que es una acumulación de líquido en el abdomen. Esto puede conducir a síntomas de un cistadenocarcinoma, que puede ser vago, pero generalmente incluyen un abdomen hinchado y dolor en las áreas afectadas. Comúnmente, estas áreas incluyen la parte inferior del abdomen y la región lumbar tanto en el lado derecho como en el izquierdo. Si se produce un cistadenocarcinoma en los ovarios, también pueden ocurrir ciclos menstruales anormales. La mayoría de los casos de cistadenocarcinomas se diagnostican en etapas avanzadas, porque los síntomas tempranos se pueden pasar fácilmente por alto y no son evidentes hasta las últimas etapas de la formación del quiste.

Diagnóstico

El diagnóstico de un cistadenocarcinoma incluye la palpación y varios tipos de ultrasonidos. El tratamiento es la quimioterapia después de la extirpación quirúrgica completa del cistadenocarcinoma y el tejido circundante. El tratamiento continuo puede ser aconsejado por las instituciones certificadas de oncología y ginecología.

La causa más frecuente de quistes ováricos benignos y malignos es el desequilibrio de las hormonas. Los factores que contribuyen a muchos tipos de quistes pueden incluir un sistema inmune débil, ciertos medicamentos, algunos alimentos y pesticidas alterados por hormonas o productos como líquidos de limpieza nocivos, pinturas y plásticos. Llevar un estilo de vida saludable que incluya ejercicio regular, una dieta rica en verduras, frutas, nueces y granos integrales, así como una exposición mínima a los productos químicos nocivos podrían reducir el riesgo de desarrollar un cistadenocarcinoma.