Diagnóstico y tratamiento

En el momento en que un paciente llega a la consulta del médico, empieza el proceso diagnóstico. Esto empieza con el médico preguntando al paciente cuáles son sus síntomas y midiendo los distintos signos que puedan presentarse. Con todos estos datos, el médico elavorará sus hipótesis y si es necesario pedirá algunas pruebas médicas para terminar de confirmar su diagnóstico. Estas pruebas pueden ser analíticas de sangre, orina, etc, o pruebas de imagen como radiografías, resonancias magnéticas, etc, pruebas de esfuerzo, o cualquier otro tipo de prueba. Con los resultados de las pruebas el médico puede terminar de concretar el diagnóstico o pedir más pruebas si lo cree necesario.

Una vez que se ha terminado con el diagnóstico y se conoce cual es la afección que causa los síntomas, es el momento de hablar del tratamiento. No todas las enfermedades tienen tratamiento. Algunas se pueden curar completamente mediante medicamentos, otras requieren tratamientos más complicados o incluso cirugía. En algunos casos, la enfermedad no tiene cura y lo único que puede hacerse es tratar los síntomas.